Encantado de haber puesto cara a los que he podido saludar en la Cervecería Europa. Y nada, yo ya ahora con actitud de seguir al Sevilla sin expectativa alguna. Estar ahí partido tras partido, entendiendo que toca comer mierda con cuchara y que ya volverán tiempos mejores. O no. Yo voy a estar ahí siempre como todos vosotros y, evidentemente, arrastrando a mi hija a esto porque es la polla ser sevillista.
Un abrazo a todos y, lo dicho, en especial a los presentes. A ver si el año que viene organizamos otra.