Sé que no tienes ganas de fútbol y mucho menos de tomarte esto como una ilusionante semifinal europea. Sé que incluso aunque puedas sacar algo de ganas se pierden ipsofacto cuando ves la plantilla que nos alumbra. Y sé que animar hasta la locura a esta plantilla puede parecer un esfuerzo inútil.
Pero, ahora piénsalo. ¿Qué pierdes? ¿Acaso no estarás igual de quemado, hastiado, jodido y enfadado que si decides pintarte la cara de guerra y tirar adelante?
¿No darías hasta el último aliento por ayudar a alguien que amas aunque esa misma persona se haya tirado a la autodestrucción?
Una afición que ha creado místicas imposibles, que es envidiada y admirada a lo bestia, que ha creado una atmósfera en ocasiones que ha dado miedo y ha colocado al rival en una esquina. Y no solo en Europa, en un play off de ascenso, en un derby, o en el partido que nuestra soberanía ha estimado oportuno darle la relevancia adecuada.
Hemos puesto de relevancia el NUNCA SE RINDE. Y lo han adoptado otros clubes. Llevamos en NUESTROS DOS HIMNOS consignas a la que siempre hemos hecho HONOR.
Ya no lo hagas por tí. Si no te ves en disposición de salir a batallar una vez más, no desalientes a otros. Dale ánimos para que él si lo haga.
No hay nada que perder a estas alturas. Y tenemos dos opciones:
- Coges el pin con el escudo y lo clavas al ataud con honores.
- Coges tu bufanda, tu bandera, tu aliento y ayudas a intentar reanimar a nuestro Sevilla.
Ambas opciones son lícitas, pero haz la primera en silencio y alienta para la segunda. Por favor, si por el motivo que sea, se consigue el objetivo, te vas a alegrar lo mismo que todos. Y habremos todos sumado desde nuestro sentir.
Solo te digo que nos dan por muertos, que nos quieren muertos y que, aunque no lo veas, tu granito suma tanto como el de cualquier otro. Y que no infravalores lo que somos capaces, porque ya lo has vivido.
VAMOS COÑO, PINTURAS DE GUERRA, TAMBORES Y A POR ELLOS.
Yo me visto, con el rojo y con el blanco...
Última edición: